Es el espacio curricular dedicado a formalizar saberes vinculados a
la construcción de una ciudadanía democrática y el desarrollo de una
ética sustentada en la dignidad y los derechos humanos. En la educación
básica, la formación cívica y ética promueve el desarrollo moral del
estudiante a partir del avance gradual de su razonamiento ético, con el
fin de lograr la toma de conciencia personal sobre los principios y
valores que orientan sus acciones en la búsqueda del bien para sí y para
los demás.
También favorece el respeto, la construcción y el
cumplimiento de normas y leyes, considerando que son producto de los
acuerdos establecidos entre los integrantes de la sociedad, las cuales
señalan derechos y obligaciones para ciudadanos y responsabilidades para
servidores públicos. Asimismo, promueve la participación social y
política de los estudiantes como acción fundamental para la construcción
de ciudadanía.
La asignatura Formación Cívica y Ética brinda al
estudiante oportunidades sistemáticas y organizadas para reflexionar y
deliberar sobre la realidad de México y del mundo actual. Favorece que
los estudiantes lleven a cabo acciones para mejorar su entorno, a nivel
personal, escolar, comunitario, nacional y global, lo que contribuye a
poner en práctica su capacidad para organizarse e intervenir en la
solución de conflictos para el bien común.
